Comprar un inmueble mediante un boleto de compraventa puede parecer una oportunidad… pero también puede ser una de las decisiones más riesgosas si no se evalúa correctamente.
El boleto NO transmite dominio. Es decir, usted no es propietario hasta la firma de la escritura traslativa en escribanía.
Entre sus ventajas, permite acceder a una propiedad con menor desembolso inicial y, muchas veces, con financiación directa entre partes.
Pero los riesgos son significativos:
el vendedor puede no ser el verdadero titular registral, el inmueble puede tener embargos, inhibiciones o incluso múltiples ventas simultáneas.
Además, si el vendedor incumple, usted deberá iniciar un juicio de escrituración… con costos, tiempo e incertidumbre.
Por eso, antes de firmar, es indispensable exigir:
informe de dominio, informe de inhibiciones, estado parcelario actualizado y verificar la legitimidad del titular.
En materia inmobiliaria, la prevención no es opcional… es la única garantía real de su inversión.